Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 28 de enero de 2013.- A raíz de una denuncia que se presentó ante la Cofepris, a partir de febrero, las farmacias de cadenas nacionales que manejan consultorios en Michoacán serán sometidas a una exhausta revisión, en donde la Direpris a será la encargada de que se verifique que estos espacios dedicados a la medicina cuenten y cumplan con los reglamentos necesarios para operar, o de lo contrario deberán ser multados y hasta clausurados por violentar las normas que rigen al ramo.
El titular de la Direpris, Raymundo Puebla aseguró que ya son varias las quejas que han presentado ante la dependencia, pero bastó con una para que se revisara detalladamente.
“Debido a que entre las denuncias se encuentra la falta de espacios, de instrumentos y equipamiento, para la atención de los pacientes; además que cuentan con lineamientos que si no son respetados, despiden injustificadamente al personal que cobra por comisión de atención y no por el horario que laboran”, exhibió Puebla.
Se estima que las multas establecidas serán de entre los 10 mil a 15 mil pesos, pero que también podría oscilar en más de los 850 mil pesos la sanción que deberán pagar las farmacias de cadenas nacionales con consultorios en el caso de no respetar la ley.
Raymundo Puebla detalló que entre los lineamientos se encuentran que “todo paciente no puede retirarse de consulta médica sin obtener una receta con mínimo 3 medicamentos, ya sea para el tratamiento o no del padecimiento, ésta misma no puede ser de menos de 600 pesos en el área de farmacia”.
Asimismo, que el dueño o el encargado de la farmacia entrega una lista de fármacos a los empleados que deben proporcionar a los pacientes que están relacionados con antibióticos, vitaminas, antigripales, entre otros, “en ocasiones les sale más caso ir a farmacias de este tipo de cadenas, que ir a una consulta en un centro médico”, exhibió el titular de la Direpris, quien precisó que los operativos que se realicen serán sorpresa e iniciarán a partir del próximo mes.
Puebla Calderón señaló que los datos que fueron proporcionados por extrabajadores al director de la instancia son que la mayoría de los fármacos no siempre son para el tratamiento de la enfermedad, la cual puede llegar hasta el 90 por ciento, “por seguridad y para que no haya represalias contra los médicos que se quejaron, omitiremos su nombre”, justificó.









